La sonrisa de Sofía, una niña de cuatro años que vive en Londres, ha vuelto tras una semana de angustia. Su preciado osito Teddy, compañero inseparable desde su nacimiento, se perdió durante la Cabalgata de Reyes en Mérida, y con él se llevó sus aventuras y noches de descanso compartidas.
La familia de Sofía se volcó en la búsqueda: compartieron post en redes sociales, preguntaron en tiendas, locales e instituciones e incluso buscaron un suplente para consolar a la pequeña.
El final feliz llegó el jueves: José María, un vecino de Arroyo de San Serván encontró a Teddy en pleno centro de Mérida el mismo día que se extravió y no dudó en afanarse por encontrar a su dueña. Hasta dar con ella.
Teddy ya está sano y salvo en casa de Noelia, la tía de la niña. Para no preocupar a Sofía, le contaron que su osito se había quedado “haciendo turismo en un castillo”.
Gracias a este gesto, la pequeña ha recuperado la alegría, aunque está deseando reunirse de nuevo con su amigo de siempre.
Una historia que demuestra que, los pequeños milagros también existen y que cualquier detalle por pequeño que sea puede ser el pretexto para hacer un gran bien.