La Portuguesa: la sombra que persigue a los conductores de la Nacional V
Martes, 3 Febrero 2026

En los kilómetros 388 y 391 de la antigua Nacional V, se esconde una leyenda que ni el tiempo ni la incredulidad han logrado silenciar. Desde finales de los años 60, militares y civiles coinciden en un relato que hiela la sangre: la aparición de la Portuguesa, una figura espectral que parece caminar entre la vida y la muerte.

Los testimonios son inquietantes y persistentes. Numerosos conductores aseguran haber visto, en mitad de la noche, a una mujer alta, vestida con harapos, cruzando el asfalto. En sus brazos lleva un bulto que muchos identifican como un bebé, envuelto en una escena que parece salida de una pesadilla. Los que han tenido el infortunio de cruzarse con ella describen una sensación de terror inmediato.

La leyenda que acompaña a la Portuguesa es tan trágica como perturbadora. Se dice que era una mendiga portuguesa, abandonada a su suerte con su hijo tras un atropello que la dejó al borde de la muerte. Desde entonces, su espíritu vaga por la Nacional V, atrapada entre el dolor y la venganza, reclamando atención en la soledad de la carretera nocturna.