En pleno corazón de Alburquerque ha nacido una iniciativa tan simbólica como emotiva: una campaña que permite a vecinos, devotos y cualquier persona interesada “apadrinar” tejas para contribuir a la restauración de la ermita de la patrona, la Virgen de Carrión.
La propuesta, impulsada por la Hermandad de Nuestra Señora de Carrión, busca financiar la reparación de la cubierta de la histórica Ermita de Nuestra Señora de Carrión mediante un sistema de micromecenazgo muy visual y participativo: cada donación se traduce en una teja simbólica del tejado.
Por una aportación aproximada de cinco euros, cada participante puede “apadrinar” una teja del tejado de la ermita. La iniciativa no solo tiene un objetivo económico, sino también emocional: crear un vínculo entre el templo y quienes contribuyen a su conservación.
Cada teja apadrinada queda identificada simbólicamente, convirtiendo la restauración en una obra colectiva en la que cientos de pequeñas aportaciones ayudan a mantener en pie el patrimonio local.