En los últimos 10 años el censo de la cabra verata se ha reducido a la mitad por la tuberculosis y la jubilación de los ganaderos, por lo que en nuestra comunidad autónoma habría ahora unos 4.000 ejemplares. Su carne y quesos son de gran calidad y así lo aprecia el mercado, que no reconoce por igual la gran labor de los productores en su día a día. Es una de las principales reivindicaciones de Acriver, la Asociación de Criadores de la Raza Verata.
Así nos lo ha contado en El Paliqueo, su portavoz. Aníbal Sánchez también destaca la tarea que estos animales hacen al limpiar los bosques y lindes del exceso de vegetación mientras se alimentan. Sin embargo, las prolongadas lluvias de la recta final de este invierno y un menor número de animales hace que el habitual "ramoneo", no sea suficiente ante el riesgo de hipotéticos incendios en el norte de Cáceres. Con todo y de momento, estas cabras resisten a pesar de las adversidades y Acriver ya ha cumplido un cuarto de siglo.
