24 Febrero 2026, 16:23
Actualizado 24 Febrero 2026, 16:48

El Arroyo afronta la recta final de la temporada en una situación muy complicada. Con solo cuatro partidos por disputar y doce puntos en juego, el equipo necesita sumar diez para escapar de los puestos de descenso. La derrota del pasado fin de semana ante Leganés ha dejado al conjunto arroyano al límite, y este sábado visitan además la pista del líder de la categoría, lo que añade dificultad al desafío.

El técnico, Pablo Alonso, reconoce que el camino es duro y que el margen de error se ha agotado. “Sabíamos que era un partido muy difícil porque jugábamos contra el segundo clasificado”, explica. “Estoy triste porque hacemos un buen papel, pero triste también porque quizá llega un poco tarde”.

Aun así, el entrenador asegura que el equipo no renuncia a luchar hasta el final. “Todavía quedan opciones, aunque son complicadas. Nos quedan cuatro partidos, son 12 puntos, y estamos a diez de poder salir del descenso. Hay que seguir trabajando”.

Alonso admite que la dinámica negativa ha pesado en el vestuario: “Nos ha faltado un poco de agresividad, creernos lo que somos. Tantas derrotas y ver dónde estamos ahora… fastidia por la posición en la que estamos”.

Pese a todo, el técnico insiste en que el equipo no bajará los brazos.