Dieciocho días después, desde el pasado 31 de enero, el Extremadura vuelve finalmente a competir. El balón rueda de nuevo y uno de los pilares del conjunto azulgrana, Giovanni Zarfino, quiere reencontrarse con su idilio con el gol.
Su retorno a Almendralejo se ha saldado, de momento, con siete tantos entre liga y Copa del Rey. Una cifra que el uruguayo nunca había alcanzado a estas alturas de la temporada. "Siempre tuve estos números que tengo ahora en una temporada entera, no en media", asegura el centrocampista.
Feliz en Almendralejo
Zarfino revela que la idea de volver al Francisco de la Hera apareció bastante antes de que finalmente se produjera. Durante su larga lesión en el Sporting de Gijón, que lo dejó catorce meses en el dique seco, se dio cuenta de cuánto echaba de menos Almendralejo. "Cuando estás lesionado echas en falta muchas cosas (...) y una de ellas era estar acá", revela. El futbolista añade que tanto él como la afición azulgrana "se han abierto de par en par".
A las órdenes de un excompañero
En Almendralejo ha terminado reencontrándose con David Rocha, con quien jugó en el Extremadura UD. Zarfino asegura que el míster "es una gran persona", aunque también reconoce que tenerlo ahora como entrenador es "algo un poco raro". Indica que el míster le pide "esa llegada continua, ese ímpetu (...) y siempre dejarlo todo en la cancha".
Y con todo esto, Zarfino intentará cumplir su objetivo: "Yo vine aquí a ascender", concluye.