Cáceres celebra este martes, 21 de abril, la Bajada de la Virgen de la Montaña a la ciudad desde su santuario, un traslado que se adelanta este año un día para no coincidir con el desfile de San Jorge, que será como siempre el miércoles, 22 de abril, víspera de la festividad. El Novenario, declarado Fiesta de Interés Turístico Regional, se prolonga de esta forma un día más, ya que la imagen de la patrona subirá de nuevo al santuario en procesión el primer domingo de mayo, día 3.
La hora prevista de llegada de la comitiva a Fuente Concejo será a las 19,00 horas, y allí esperarán las autoridades. De momento, han confirmado su presencia el subdelegado del Gobierno, José Antonio García; el presidente de la Diputación de Cáceres, Miguel Ángel Morales, y el alcalde Rafael Mateos, que entregará el bastón de mando de la ciudad a la patrona, como es tradición.
A partir de ahí, la procesión transcurrirá por la calle Caleros, que recibirá a la Virgen engalanada con cientos de flores de papel blancas y azules, realizadas por diversos colectivos sociales y vecinales. La tuna no faltará en las cuatro esquinas antes de que la imagen enfile la calle Gabriel y Galán para entrar en la Plaza Mayor, donde será recibida por las autoridades eclesiásticas antes de dirigirse a la concatedral de Santa María.
En el citado templo, cientos de cacereños visitarán cada día a su patrona en una de las festividades más participativas de la ciudad, en la que no faltarán los besamantos, la presentación a la Virgen de los niños nacidos en el último año y las campañas solidarias de recogida de alimentos.
Durante el Novenario, la imagen de la patrona de Cáceres lucirá 9 de los 209 mantos que posee y, como novedad, la Virgen de la Montaña llevará durante los días que esté en la concatedral una Tau de San Francisco, que posteriormente se sorteará, para lo que se pondrán a la venta papeletas al precio de un euro.
Exposición de mantos y otras novedades
Otra de las novedades será una exposición que podrá verse hasta el 2 de mayo en el Palacio Episcopal, en la plaza de Santa María, compuesta por mantos de la Virgen de la Montaña primigenia, con creaciones de menor tamaño que son reproducciones exactas de los de la imagen titular.
También este año se ha construido una cúpula de metacrilato transparente para que, en caso de lluvia durante las procesiones de bajada o subida, se pueda cubrir la imagen de una forma más digna y visible, sustituyendo al plástico que se utilizaba anteriormente para protegerla del agua.
La Cofradía de la Virgen de la Montaña quiere además solidarizarse con los colectivos que trabajan para paliar los destrozos causados por incendios o inundaciones, por lo que se rendirá un homenaje a los bomberos del Sepei, y una representación de ellos podrá copresidir la procesión de Bajada, acompañando a la imagen.
La concatedral de Santa María permanecerá abierta todos los días, desde las 8,00 horas hasta las doce de la noche, excepto el jueves, 30 de abril, y el sábado, 2 de mayo, cuando se cerrará a las once de la noche, por motivos de organización. Miles de cacereños acudirán como siempre a ver a su patrona, que lucirá cada día un manto distinto, dando lugar al tradicional juego de adivinar el color.
El Besamanto será el 1 y 2 de mayo, a partir de las 8,00 horas; la campaña de recogida de alimentos tendrá lugar el miércoles, 29 de abril, en la sede del Obispado, y ese mismo día se celebrará la presentación de los niños nacidos durante el año, a las 16,30 horas.
En el calendario no faltará el Besamanto de enfermos, ya que la cofradía acercará el Manto de la Virgen a las personas con problemas de movilidad o que se encuentren ingresadas en hospitales y deseen besarlo. Para ello, será necesario avisar previamente en las parroquias de cada barrio o en la sacristía de la concatedral.