Serio batacazo del Mérida y desolación absoluta en las caras de los jugadores al término del encuentro. Ese fortín que era el Estadio Romano, hoy se ha convertido en un escenario de pesadilla, sobre todo en los minutos finales.
Llegaba un histórico como el Murcia y la afición respondió con la mejor entrada de la temporada, pero el Mérida volvió a dejar muchas dudas. Guilló salió con un once muy ofensivo, al menos sobre el papel, porque los romanos apenas acecharon la portería pimentonera en la primera parte.
Poco a poco fue creciendo el Murcia, que se iba sintiendo cada vez más cómodo sobre el césped. Sería en el minuto 54 cuando los visitantes se adelantaron en el marcador: Ian remató desde la frontal culminando una buena contra.
Desde el banquillo se reaccionó y el Mérida apretó sobre el campo. Sería Liberto el que, de cabeza, conseguiría el empate en el minuto 69. Las sensaciones eran ahora mejores, pero tras el gol el equipo no volvió a asomarse a la portería rival.
Y cuando parecía que se iba a quedar así el resultado, penalti a favor del Murcia. Ahí apareció la imagen curiosa del encuentro, Palomares indicándole al delantero el lugar al que lanzar el penalti, y él terminaba tirándose hacia el otro lado...
Flakus le hizo caso y tiró hacia su izquierda, para adelantar de nuevo a su equipo. Con el 1-2, los romanos se desmoronaron y encajaron dos goles más que iban a dejar el resultado en un abultado 1 a 4.
Primera derrota del Mérida en el Romano en esta temporada..