Florinda Chico conoció a Santos Pumar mientras trabajaba en teatro con la compañía de Lina Morgan. En esa época él era técnico de iluminación y formaba parte del equipo que acompañaba a la compañía en gira. Fue durante una función en Sevilla el 14 de mayo de 1977 cuando Pumar le declaró su amor a Florinda, y allí comenzó su relación.
Aunque había una diferencia de edad considerable (ella mayor que él), la relación prosperó y fueron pareja durante muchos años antes de casarse oficialmente en 1989, cuando se legalizó el divorcio en España y Florinda pudo formalizar su matrimonio tras su ruptura anterior.
Santos Pumar pasó de ser técnico en teatro a gerente de la compañía de Florinda y su compañero inseparable hasta el final de su vida. Él mismo habló públicamente sobre lo bien que se compenetraban y lo feliz que fue a su lado