Roberto Iniesta, líder de Extremoduro, no fue solo un músico: fue el creador de un género propio dentro del rock español, un subgénero llamado “rock transgresivo”, capaz de transformar lo prohibido en arte.
Como explica Javier Menéndez, biógrafo oficial de Extremoduro, Robe toma lo soez, lo malsonante, lo vulgar, y lo convierte en algo hermoso y contundente. “Es elevar la sordidez a categoría de arte”, asegura Ramos. Lo que antes no tenía cabida en la música que podía sonar en la radio, Robe lo articula de manera magistral, haciendo que lo prohibido sea escuchado, entendido y admirado por miles de personas".
Un ejemplo de esta audacia está en fragmentos de sus canciones, donde dice:
“Miente el carnet de identidad.
Tu culo es mi localidad" o
"Yo que me siento extranjero
fuera de tus agujeros”.
Frases que, en cualquier otro contexto, podrían resultar chocantes, en su música conectan con la gente y generan emoción. Como apunta Menéndez “la gente escucha eso y le gusta. ¿Quién consigue hacer eso? Solo Robe”.
Esta capacidad de romper reglas sin perder arte es lo que convierte a Robe en un referente único del rock español. Su música no solo cuenta historias, sino que desafía normas, explora lo marginal y transforma lo oscuro en poesía. Cada canción es un ejemplo de cómo lo transgresivo puede convertirse en un vehículo de expresión artística y emocional que conecta con un público amplio, a pesar de la rudeza de sus palabras.
Robe demuestra que el rock puede ser un espacio donde lo prohibido se reinventa, donde lo vulgar se transforma en belleza y donde la sinceridad y la crudeza se elevan a categoría de arte. Esa es la magia que lo hace irrepetible.