9 Julio 2021, 20:58
Actualizado 9 Julio 2021, 21:26

La consejería de Agricultura, Desarrollo Rural, Población y Territorio ha presentado un programa al Ayuntamiento de Cáceres para atajar el problema creciente de la presencia de jabalíes en zonas residenciales, que incluye la caza controlada y la extracción de estos animales a través de una empresa especializada.

El alcalde de Cáceres, Luis Salaya, se ha reunido este viernes con la titular de este departamento Begoña García Bernal, para abordar la situación provocada por los jabalíes y desde la consejería se va se va a poner en marcha este programa en colaboración con el Ayuntamiento para atajarlo.

El programa es el resultado del intenso trabajo realizado durante, en el que se han ido tomando medidas en función de cómo ha ido evolucionando la situación.

Salaya ha agradecido a la consejera la "implicación y la sensibilización que está teniendo con la problemática" y Gracía Bernal ha detallado que esta solución se llevará a cabo con una empresa especializada de Cáceres (Ingulados).

En las zonas donde esté permitida la caza se hará conjuntamente con la Federación Extremeña y donde no esté permitida se hará extracciones de los animales para quitar población, aunque "todo ello con criterio científico".

Los vecinos han colgado en las redes sociales numerosos videos y fotos de estos animales en zonas residenciales. Éste es un ejemplo:



La consejera ha avanzado que se trabaja en el diseño del programa y estiman que para la próxima temporada de caza, que empieza en octubre-noviembre, se podrá acometer esa reducción de población.

Por su parte, Salaya ha señalado que "la sobrepoblación de jabalíes en el entorno de la ciudad está provocando muchos problemas a los vecinos, aparte de los destrozos en parques y sistemas de riego" y que en un año y medio "el problema ha ido a más".

El parón en la caza que hubo durante el confinamiento y la disminución de la caza que se ha producido posteriormente, ha provocado que tengamos una sobrepoblación, situación que se une a que "se deja la basura fuera de los contenedores".

Señala que lo más preocupante "son los sustos que ocasionan a los vecinos si se encuentran con ellos o cuando se cruzan a los vehículos", y genera inquietud en barrios que son tranquilos y donde los niños juegan por la calle de noche.