14 Septiembre 2021, 11:14
Actualizado 14 Septiembre 2021, 11:33

El pasado 3 de septiembre entró en vigor en España un cambio en la Ley Hipotecaria que afecta de forma significativa a quien recibe una vivienda en herencia. 

La novedad consiste en la derogación del artículo 28. Este párrafo establecía que, en el caso de las viviendas heredadas por familiares directos o indirectos del fallecido, éstos no eran reconocidos inmediatamente como propietarios del inmueble en el Registro de la Propiedad. Ese reconocimiento no se producía hasta que pasaban dos años.

Ignacio Ferrer, decano del Ilustre Colegio Notarial de Extremadura, ha recordado en una entrevista concedida al programa 'Primera Hora' de Canal Extremadura Radio, que este artículo estaba completamente desfasado.

"Se trata de una ley del siglo XIX. Servía para proteger los derechos de los hijos que en ese tiempo emigraron a Cuba o Filipinas, para que, al volver al cabo de los años, no perdieran el derecho a heredar la vivienda de sus padres", ha apuntado Ferrer.

La protección de los derechos de esos posibles hijos dificultaba la trasmisión de un inmueble a herederos que no fueran descendientes directos, ya que la vivienda quedaba inmovilizada durante estos dos años, imposibilitando así su venta.

Ignacio Ferrer reconoce que "hoy en día, con los medios de transporte y comunicación existentes, es mucho más fácil localizar y comunicarse con posibles hijos de un fallecido, no es necesario esperar tanto"

Con la derogación del artículo, se facilita también la concesión de hipotecas. Antes, por el riesgo de que apareciera una tercera persona con mejor derecho en la herencia y reclamara el bien, las entidades bancarias eran reticentes a conceder prestamos ante el temor a perder la garantía hipotecaria.
 

 

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