Partido del Careño frente al Celta Fortuna.
El Cacereño firmó este fin de semana una incomparecencia en el campo del Celta Fortuna, donde cayó derrotado por 3-0 en un partido que dejó más preocupación por las sensaciones del equipo que por el propio resultado. El tropiezo supone un duro mazazo para el decano, que se acerca un poco más al abismo del descenso.
El encuentro estuvo claramente condicionado por los errores defensivos. Los de Cobos, que necesitaba un partido muy serio atrás para sacar algo positivo de Balaídos. Sin embargo, ocurrió todo lo contrario. Un gol en propia portería de Adri Crespo en los primeros minutos y un grave error en la salida de balón del portero Quevedo marcaron el desarrollo del choque y resultaron una losa demasiado grande para los verdiblancos.
El Cacereño, necesitado de puntos para seguir en la pelea por la salvación, no pudo frenar a un Celta Fortuna eficaz y cómodo sobre el terreno de juego. El 3-0 final refleja una derrota clara y deja al equipo en una situación delicada.
El partido se complicó desde el principio
Desde el inicio, el partido se torció pronto para los cacereños. Cobos apostó de nuevo por una defensa de cinco, aunque la fórmula no surtió efecto. Muy pronto, Adri Crespo se introdujo el balón en su propia portería, adelantando al filial celeste.
El Cacereño intentó reaccionar tímidamente con un disparo de Diego Gómez que se marchó alto, pero la respuesta local fue inmediata, con Hugo estrellando el balón en el larguero. Con el marcador en contra y sin excesiva claridad ofensiva, se llegó al descanso.
Tras la reanudación, y ya con Iván Fernández sobre el césped, el Cacereño dispuso de una ocasión para igualar el encuentro, pero el disparo resultó demasiado flojo para inquietar al guardameta rival. Esa fue prácticamente la última oportunidad de los visitantes.
A partir de ahí, el partido se rompió definitivamente. Un error de Quevedo en la salida de balón propició el 2-0, obra de Álvaro Marín, y terminó de descomponer al conjunto extremeño. El resto del choque fue un auténtico suplicio para los de Cobos, con un Celta Fortuna jugando a placer.
Ya en la recta final, Dela anotó el definitivo 3-0, un resultado que deja la salvación muy lejos y aumenta las dudas en torno al rendimiento del equipo.
Derrota contundente y muy malas sensaciones para un Cacereño al que Balaídos se le hizo demasiado grande y que deberá reaccionar cuanto antes si quiere mantenerse con opciones en la pelea por la permanencia.