5 Abril 2026, 12:45
Actualizado 5 Abril 2026, 12:46

El Mérida dio, sin duda, una de las peores imágenes de toda la temporada. Una mala imagen que llega, además, en un momento crítico en la lucha por el playoff. El 4-1 en Ponferrada supone un paso atrás, pese a que la noche terminó con el agradecimiento de la plantilla a los aficionados desplazados, un gesto doblemente meritorio porque el conjunto romano no estuvo al nivel ante una Ponferradina muy superior.

El partido se presentaba como un duelo igualado por la fase de ascenso, pero sobre el verde se vio otra cosa. En poco más de un cuarto de hora, los locales ya habían estrellado dos balones en el poste y, poco antes del descanso, Undabarrena aprovechó una media salida de Csenterics para hacer el primer gol a balón parado.

Antes del intermedio, los de Beltrán dispusieron de un par de acercamientos peligrosos para empatar, pero tras un saque de esquina a favor, dejaron todo el campo libre a Borja Vázquez, que sirvió el tanto en bandeja para Slavy, firmando el 2-0.

Hallsson entró tras el descanso y anunció el 2-1, que el islandés encontró pasada la media hora de partido, aunque ahí se acabaron los mejores minutos del cuadro emeritense.

El equipo berciano pidió revisar un posible penalti de Jacobo, que finalmente no concedió el colegiado. Ya en los minutos finales, Pau Ferrer se coló entre toda la defensa visitante para marcar el tercero.

La sentencia llegó en el 90’, también con la firma de Ferrer y otra vez a balón parado, para dejar congelado a un Mérida al que se le complica el playoff.