Un recorrido por nuestra geografía contando el día a día de nuestros municipios, grandes y pequeños, y de todas las comarcas
Con Cristina Vázquez.
Un recorrido por nuestra geografía contando el día a día de nuestros municipios, grandes y pequeños, y de todas las comarcas
Con Cristina Vázquez.
Escucha las últimas noticias de Extremadura y todo lo que sucede en la región a través de los boletines informativos de Canal Extremadura.
Escucha las últimas noticias de Extremadura y todo lo que sucede en la región a través de los boletines informativos de Canal Extremadura.
Escucha las últimas noticias de Extremadura y todo lo que sucede en la región a través de los boletines informativos de Canal Extremadura.
Escucha las últimas noticias de Extremadura y todo lo que sucede en la región a través de los boletines informativos de Canal Extremadura.
Escucha las últimas noticias de Extremadura y todo lo que sucede en la región a través de los boletines informativos de Canal Extremadura.
Un momento único puso el broche de oro al Jueves Santo de Extremadura. Es la primera vez que la salida de la Esperanza Macarena desde la Iglesia Parroquial del Apóstol San Bartolomé a la Plaza de San Bartolomé se retransmite por televisión. 32 costaleros han sido los encargados de sacar una imagen de mil kilos cuyo vestido es de una sastre de la misma localidad, Manuela Galván.
Casi roza su corona con la parte superior de la entrada en el Templo del Espíritu Santo. De hecho, la corona de la virgen es una de las novedades de este año; se estrenó en 2019, pero a causa de la lluvia no lució como era lo esperado. Además, 28 costaleros y costaleras se han enfrentado a una de los regresos más complejos del Jueves Santo.
Se trata del único acompañamiento musical de esta procesión en un año cuya imagen lleva un crespón negro por las víctimas del coronavirus y por los hermanos fallecidos, un costalero y un miembro de la Junta de Gobierno de la Hermandad y cofradía de Santísimo Cristo de la Pobreza.
A la puerta de la Parroquia del bario de San Roque los saeteros rompen a cantar con fervor al Crucificado en una procesión que realizó por primera vez estación de penitencia en 1962 y cuyo único acompañamiento musical se reduce a dos tambores destemplados.