1 Abril 2026, 15:39
Actualizado 1 Abril 2026, 15:44

Las obras de renovación de la red de abastecimiento en la avenida de Huelva, en Badajoz, han quedado paralizadas en uno de sus tramos tras el hallazgo de restos óseos durante los trabajos. Según los primeros estudios realizados, se trataría de seis enterramientos pertenecientes al antiguo cementerio musulmán que existió en la ciudad entre los siglos X y XI. El descubrimiento ha obligado a detener temporalmente la actuación en la zona afectada mientras se analizan los restos y se determina cómo proceder.

Fuentes cercanas a la intervención apuntan a que los cadáveres estaban inhumados en posición de decúbito lateral y orientados hacia La Meca, un rasgo característico de los rituales funerarios islámicos de la época.

El origen de Batalyaws

Este hallazgo paraliza las obras pero reaviva un debate en la ciudad, que fue fundada en época musulmana, a finales del siglo IX por el líder muladí Ibn Marwán. En concreto, la creación de la ciudad se sitúa en torno al año 875. Ibn Marwán eligió un emplazamiento estratégico: el Cerro de la Muela, una elevación junto al río Guadiana que ofrecía ventajas defensivas y control sobre el territorio. Allí mandó levantar una primera fortificación que con el tiempo daría lugar a la actual Alcazaba de Badajoz.

La nueva ciudad, conocida en árabe como Batalyaws, creció rápidamente como enclave militar y administrativo. Durante los siglos X y XI, Badajoz vivió una etapa de gran desarrollo, especialmente bajo la Taifa de Badajoz, cuando llegó a ser capital de un importante reino independiente tras la caída del Califato de Córdoba.