15 Abril 2026, 18:52
Actualizado 15 Abril 2026, 18:52

La lucha contra el picudo rojo continúa en Extremadura, una plaga que afecta a toda la comunidad autónoma y que ya ha causado la pérdida de cientos de palmeras. En este contexto, el Ayuntamiento de Cáceres ha presentado un novedoso tratamiento que no solo elimina al insecto, sino que también inmuniza al árbol durante aproximadamente un año.

El nuevo método se está probando en varias palmeras situadas en la plaza de la Audiencia de Cáceres, donde uno de los ejemplares se encuentra gravemente afectado por la plaga. En las otras tres palmeras de la plaza se está aplicando este sistema innovador como medida preventiva y de contención.

El tratamiento consiste en realizar cuatro perforaciones en el tronco de la palmera para introducir una sustancia que se distribuye por todo el interior del ejemplar. De este modo, el producto actúa directamente sobre las larvas del insecto, principales responsables del deterioro del árbol.

El jefe del Servicio de Mantenimiento del Ayuntamiento de Cáceres, Miguel Durán, ha explicado que el objetivo es tratar la palmera desde dentro. "Se trata de actuar en todo el interior del árbol, atacar a la larva y permitir que las palmeras estén a salvaguarda de este insecto", ha señalado.

Inmunización por un año

Además de eliminar el picudo rojo, el tratamiento ofrece una protección prolongada, ya que inmuniza a la palmera durante cerca de un año. Actualmente, este sistema se está aplicando en medio centenar de palmeras repartidas por distintos puntos de la ciudad.

La plaga ha tenido un impacto notable en el arbolado urbano de Cáceres. Desde que se detectó el primer caso en 2018, se han perdido entre 80 y 90 palmeras, tanto de titularidad pública como privada, de un total de cerca de mil ejemplares que gestiona el Ayuntamiento. "Se han perdido casi todas", ha reconocido Durán al valorar la evolución del picudo rojo en la ciudad.

El problema, sin embargo, va más allá del ámbito local. La plaga comenzó en Extremadura en 2014, con dos casos detectados en la comarca de La Vera, y actualmente se encuentra extendida por toda la región. En algunas especies especialmente vulnerables, como la palmera canaria, la mortalidad alcanza el cien por cien.