La Cofradía de la Virgen de la Montaña ultima los preparativos para la solemne procesión de Bajada, una de las celebraciones más importantes del calendario festivo de Cáceres. Durante la tarde, a partir de las 17:00 horas, vecinos de la calle Caleros y miembros de la Asociación Ciudad Monumental se han dado cita para colocar los adornos que llevan elaborando desde hace meses.
Engalanado del casco histórico y preparativos de la Cofradía
Los trabajos han contado con la colaboración de miembros de la corporación municipal, que han querido sumarse al engalanado de fachadas y portadas de las viviendas situadas en este enclave del casco histórico. En paralelo, desde la Cofradía se ultiman también los preparativos con el traslado de enseres y ornamentos a la Concatedral de Santa María, donde la imagen permanecerá durante el novenario.
Horarios y recorrido de la procesión de Bajada
La ciudad se prepara así para la procesión de Bajada, que se celebrará mañana, 21 de abril, y que partirá a las 17:00 horas desde el Santuario de la Montaña. Uno de los momentos más esperados se vivirá precisamente en la calle Caleros, donde los hermanos bailarán la imagen de la Virgen al ritmo de la música, en una estampa especialmente emotiva para vecinos y visitantes.
El recorrido incluirá el paso por la ermita del Amparo y San Marquino, con llegada a Fuente Concejo en torno a las 19:00 horas, donde la imagen será recibida por las autoridades. Desde allí, la procesión se adentrará en la parte antigua de la ciudad por la calle Caleros, la ermita del Vaquero, la cuesta del Maestre, la plaza de Santiago, Cuatro Esquinas y la plaza Mayor, para alcanzar la Concatedral de Santa María alrededor de las 22:00 horas, momento en el que dará comienzo el novenario.
La devoción a la patrona de Cáceres
La devoción a la Virgen de la Montaña, patrona de Cáceres, tiene su origen en el siglo XVII y toma su nombre del santuario ubicado en la sierra de la Mosca, un enclave desde el que se contempla la ciudad en su conjunto. Cada año, la imagen es trasladada a la Concatedral de Santa María, donde permanece durante nueve días, llevada a hombros por los hermanos de la cofradía, antes de regresar a su santuario el primer domingo de mayo, coincidiendo con el Día de la Madre. La coronación canónica de la Virgen se celebró el 12 de octubre de 1924 en un multitudinario acto que tuvo como escenario la plaza Mayor.