19 Enero 2026, 14:00
Actualizado 19 Enero 2026, 14:38

Acehúche vuelve a llenarse de tradición, aromas y devoción en torno a una de sus celebraciones más emblemáticas: Las Carantoñas, fiesta de interés turístico nacional que cada 20 de enero rinde homenaje a San Sebastián. La jornada previa, como marca la costumbre, ha estado cargada de actividad y preparativos que anuncian la inminente llegada del día grande.

Romero

Carros de romero, hogueras y convivencia vecinal

Desde primeras horas de hoy, los vecinos de Acehúche han salido al campo para recoger el tradicional romero, una de las señas de identidad de esta fiesta. Carros y carros repletos de esta hierba aromática han regresado al pueblo para ser utilizados mañana como una auténtica alfombra vegetal sobre la que pasará San Sebastián durante la procesión.

La jornada ha estado acompañada por hogueras, vino y abundante comida creando un ambiente festivo donde mayores y pequeños comparten generosidad, tradición y ganas de celebrar.

Gonzalo Lorenzo, presidente de la Cofradía, ha recordado que “llevan desde Navidad preparando todo”, una muestra del profundo arraigo y esfuerzo comunitario que sostiene esta fiesta año tras año.

El sonido del cielo y la llegada del romero

Durante la mañana, el cielo ha resonado con detonaciones festivas que anuncian la llegada del romero al pueblo, un ritual que marca simbólicamente el inicio de la antesala de Las Carantoñas. Las calles ya huelen a celebración, expectativa y tradición.

Acehúche

Preparativos en la iglesia

Dentro de la iglesia, el ambiente también era de intensa actividad. Las mayordomas de la fiesta, fieles guardianas de este patrimonio cultural, han trabajado con esmero en la preparación de la imagen del santo. Entre vítores y devoción, han coronado a San Sebastián con laurel y naranjas, adornándolo en sus andas para la solemne procesión del día siguiente.

Preparativos San Sebastián

Acehúche, listo para una fiesta única

Con la mirada fija en San Sebastián, Acehúche se dispone a vivir una de sus jornadas más sentidas y vistosas. Las fieras, las tradicionales carantoñas, cubiertas de pieles y máscaras, recorrerán las calles en una estampa ancestral que mezcla respeto, misterio y tradición.