26 Febrero 2026, 12:54
Actualizado 26 Febrero 2026, 14:46

En el Centro de Recuperación de Fauna Salvaje de AMUS, cada animal que ingresa trae consigo una historia. Y muchas de ellas ya no solo se conocen dentro del hospital, sino también a través de las redes sociales, donde la asociación está reforzando su presencia para divulgar su labor y sensibilizar a la ciudadanía.

Una de las protagonistas de sus últimas publicaciones es un búho real que llegó hace unas semanas tras chocar contra una alambrada. "Vamos a contar la historia de este búho real que nos vino hace unas semanas y es interesante. Y gracias a las personas que nos lo trajeron se ha podido tratar a tiempo. Aquí todavía se le forma una contractura en el patagio que es lo que va a necesitar rehabilitar más", explica Ariana, del departamento de veterinaria de AMUS.

Con la información clara y el objetivo de mostrar el caso de forma didáctica, el equipo se dispone a grabar el vídeo que posteriormente compartirán en sus perfiles sociales. "Hola, soy Ariana, del departamento de veterinaria de AMUS, nos ingresó por enganche en alambrada...", comienza la explicación mientras manipulan al ave con sumo cuidado. Hablar en voz baja durante la grabación es esencial para evitar que los animales se estresen.

En redes también narran historias como la de una cigüeña negra que ingresó recientemente tras colisionar con un tendido eléctrico. La fractura abierta en el ala impidió salvarla, un desenlace que también forma parte de la realidad del centro. De los ejemplares que entran, un 57% logra ser liberado. El resto, o bien no sobrevive, o queda en cautividad porque no podría regresar a su medio natural.

Las plataformas digitales se han convertido en una herramienta fundamental para AMUS. Les permiten mostrar su trabajo diario, acercar al público las vidas y comportamientos de cada especie, desmontar mitos, compartir leyendas y, sobre todo, sensibilizar.

“Ha supuesto un revulsivo en cuanto a nuestra presencia en el mundo, porque era impensable que nos siguieran miles de personas en muchos sitios”, destacan desde la asociación, convencidos de que las redes sociales son ya un aliado indispensable para la conservación.