La campaña de siembra del tomate ha arrancado ya en las Vegas del Guadiana, donde se prevé una superficie de unas 22.000 hectáreas este año. Se trata de una campaña clave para la economía regional, que se prolongará hasta septiembre, cuando concluya la recogida.
Desde primera hora de la mañana y hasta bien entrada la noche, los agricultores trabajan intensamente en fincas de municipios como Miajadas, en pleno corazón de esta comarca agrícola. La recolección comenzará en torno al 25 de julio, por lo que los plazos son determinantes para garantizar la calidad del producto.
Según explica el agricultor Andrés Sánchez, aprovechar los primeros días de verano resulta fundamental para el rendimiento del cultivo. “Los tiempos son muy importantes. Todo lo que puedas arañar del mes de julio para la recogida aprovecha más horas de calor y el tomate tiene mayor calidad”, señala.
El inicio de la siembra ha sido posible gracias a un mes de marzo seco, que ha permitido preparar adecuadamente los terrenos. En el caso de la familia de Sánchez, la campaña supondrá la plantación de unas 30 hectáreas, dentro del volumen total previsto para Extremadura.
“Muchas familias dependen de esto"
El cultivo del tomate representa un pilar económico y social para la comarca, ya que genera empleo tanto en el campo como en la industria transformadora. “Muchas familias dependen de esto desde ahora hasta el final del ciclo. Y después está la fábrica, que emplea a muchísima gente”, subraya el agricultor.
No obstante, el sector afronta importantes desafíos. El presidente de Tomates Guadiana, Domingo Fernández, advierte de las dificultades derivadas de las normativas medioambientales, especialmente por la ausencia en España de determinados productos fitosanitarios que sí están autorizados en países competidores como Italia y Portugal.
“El factor más grave es la falta de productos autorizados. En otros países productores sí los tienen y aquí no, y eso hace que todo dependa de que el verano sea leve y no aparezcan grandes enfermedades, porque si las hay puede ser un desastre”, indica Fernández.
Subida del precio de los carburantes
A esta situación se une la subida del precio de los carburantes, que incide directamente en los costes de producción y en el precio de los abonos, dificultando la rentabilidad de las explotaciones.
Pese a ello, el sector afronta la campaña con expectativas moderadas y confía en que las condiciones climáticas permitan una buena cosecha que, dentro de unos meses, vuelva a teñir de rojo los campos de las Vegas del Guadiana.