ASAJA prevé que la campaña del aceite de oliva acabe por debajo del cálculo inicial del Ministerio de Agricultura. Pese a la menor cantidad de aceituna disponible, los precios han bajado en las 3 últimas semanas, mientras que los costes de gasóleo y fertilizantes han subido por el conflicto en el Golfo Pérsico. Algo que los mercados deberán corregir. En Extremadura, las almazaras ya han cerrado.
ASAJA calcula que la producción final será menor de los 1,37 millones de toneladas previstos. Las borrascas de enero y febrero han frenado la recogida y han tirado al suelo parte del fruto. En distintas zonas hubo inundaciones y faltó mano de obra para recuperar la aceituna caída. La campaña está acabada en Extremadura, Castilla-La Mancha y Levante, y casi concluida en Andalucía.
Datos provisionales y descenso de precio
Los datos provisionales de la Agencia de Información y Control Alimentario registran un 14 % menos de aceitunas que en estas fechas del año pasado, cuando se superaban los 1,39 millones. Con este ritmo, el stock sobrante de cara a la próxima campaña sería mínimo.
En paralelo, el precio del aceite ha bajado en las últimas 3 semanas. ASAJA señala que esta evolución no se ajusta a la menor oferta disponible. A ello se suma el encarecimiento del gasóleo y de los fertilizantes por la situación en el Golfo Pérsico, en plena preparación del olivar. Lo que elevará los costes de producción.