El precio de los carburantes al alza está haciendo que la gasolina y el diésel se conviertan en objetivo de los cacos. Tanto que los camioneros y profesionales del sector han denunciado que están sufriendo robos en los depósitos de sus vehículos. Ante ello, están reforzando las medidas de seguridad. Se ha convertido en algo recurrente: por la noche, cuando los transportistas descansan, los ladrones taladran o perforan los depósitos para extraer el gasoil con rapidez.
Hace diez días, José Noriega sufrió el último robo en su flota de camiones. Para combatirlo, todos sus vehículos duermen en parking privado:
"¿Qué hay que gastarse, 15/20 euros? Sale rentable si te roban depósito con 1.000 litros, te sale a dos años de parking".
Y es que por cada depósito se pierden entre 1.000 y 1.500 euros solo en combustible. Eso sin contar con las averías y daños colaterales.
"Te pueden romper el aforador, entre 700/800 y el trastorno de que tiene que ir un mecánico", señala José.
En su caso, la mayor parte de los robos los ha sufrido en Francia y Cataluña, pero se extienden por toda la geografía. Precisamente la semana pasada, en Extremadura, el Plan Infoex sufrió el robo de más de 500 litros de gasóleo de su maquinaria.
"Hay que intentar que la maquinaria pueda estar en zonas visitadas, se han puesto unos tapones más robustos", dice José Antonio Bayón, director general de Gestión Forestal.
Un problema que mantiene en alerta a miles de conductores en todo el país. La Guardia Civil ya investiga lo sucedido.