Desde la Asociación de Empresas de Conservación y Explotación de Infraestructuras aseguran que las carreteras arrastran un déficit de inversión de 13.500 millones de euros que está provocando un deterioro progresivo de la red viaria y poniendo en riesgo la seguridad de la ciudadanía. Explican que la falta de financiación en conservación y mantenimiento por parte del Estado, las Comunidades Autónomas y las Diputaciones se traduce en firmes envejecidos, grietas, baches y señalización en mal estado. El sector advierte de que al escasez de presupuesto obliga a actuar cuando el daño ya es grave, lo que incrementa los costes y reduce la eficacia de las intervenciones.
El reciente socavón registrado en Cáceres, que provocó un accidente, evidencia las consecuencias de esta situación, agravada además por fenómenos meteorológicos extremos. Según apuntan desde el ámbito de la conservación de infraestructuras, se trata de un problema estructural cuya solución no será inmediata. Mientras tanto, se refuerza la vigilancia y se priorizan las actuaciones urgentes para minimizar riesgos, aunque insisten en que sin un aumento sostenido de la inversión no podrá garantizarse plenamente la seguridad en las carreteras.