13 Marzo 2026, 11:45
Actualizado 13 Marzo 2026, 11:46

El 15 de marzo se celebrará el Día Mundial de los Derechos de la Persona Consumidora, una fecha que recuerda que todos somos consumidores y contamos con derechos que nos protegen. Aunque la protección ha mejorado notablemente en las últimas décadas, aún existen matices que evidencian diferencias significativas entre territorios y situaciones económicas. En este contexto, la Unión de Consumidores, vuelve a analizar la realidad extremeña a través de su barómetro anual para conocer cómo consumen los ciudadanos y cuál es su situación financiera.

El barómetro evidencia que no existe un “consumidor medio”, ya que las diferencias entre comunidades, municipios o franjas de edad son enormes. Un ejemplo claro surge al analizar la vivienda: aunque tres de cada cuatro extremeños tienen vivienda en propiedad, solo el 20% de los menores de 45 años es propietario, frente al 80% en mayores de esa edad. Entre los jóvenes de 18 a 30 años, casi un 40% sigue viviendo con su familia o en habitaciones compartidas, lo que confirma la dificultad de emancipación en España, muy superior a la media europea. En alquiler, casi la mitad de los inquilinos afirma tener ahora más dificultades para afrontar la renta.

La encuesta también muestra cambios profundos en la economía doméstica y en la gestión del dinero. La mayoría de hogares define su situación financiera como “suficiente para llegar a fin de mes”, reflejo de una clase media estancada. Sin embargo, casi un 17% afirma tener dificultades serias para llegar a final de mes. En cuanto a los métodos de pago, la tarjeta bancaria domina frente al efectivo, mientras que muchos jóvenes ya pagan casi exclusivamente con el móvil. Este cambio convive con un riesgo de exclusión financiera en zonas rurales, donde el cierre de cajeros obliga a desplazamientos para obtener efectivo.

Las desigualdades se reflejan de forma preocupante en la cesta de la compra. La mayoría reconoce haber cambiado su forma de comprar, recurriendo más a ofertas y marcas blancas. Sin embargo, en algunos municipios se ha reducido incluso la compra de productos frescos, lo que puede tener consecuencias en la salud al ser sustituidos por alimentos ultraprocesados. En cuanto a preferencias, el 76% compra en supermercados, el 40% en pequeño comercio y el 21% en hipermercados. Además, un 57,1% de los encuestados no se siente protegido como consumidor, con problemas muy distintos entre zonas urbanas y rurales.

En materia de conciencia ambiental, el reciclaje crece y ya casi el 72% de los extremeños afirma reciclar en casa. No obstante, persiste un problema grave: casi la mitad tiró comida a la basura en los últimos días, principalmente por sobras o alimentos en mal estado. Por último, las principales preocupaciones de los consumidores son el precio de los alimentos (38%), el acceso a la vivienda (27,4%) y el precio de la energía (19,7%), con enormes diferencias generacionales: tres de cada cuatro jóvenes están muy preocupados por la vivienda, frente a solo un 6% de mayores de 65 años.