Los accidentes de tráfico siguen siendo uno de los escenarios donde con mayor frecuencia es necesaria la intervención de los bomberos. Para reducir los tiempos de respuesta y minimizar riesgos tanto para los profesionales como para los ocupantes de los vehículos, los equipos de extinción realizan formación continua. Hoy, en Mérida, han participado en una clase práctica centrada en la extinción de incendios en vehículos eléctricos e híbridos, uno de los retos más complejos a los que se enfrentan actualmente.
En el simulacro, los instructores modificaron la batería del coche y la colocaron en el maletero, como ocurre en muchos modelos eléctricos. “Se la ha perforado para simular un accidente de un coche híbrido o eléctrico que tuviese una fuga del contenido de la batería”, explicaba durante la práctica, Juan Agudo.
Se trata de uno de los incendios que más dificultades presentan a los servicios de extinción. Agudo, sargento jefe de guardia del CPEI, lo resume así: “Son complicados de extinguir porque las baterías, si no se sumergen en agua y no se enfrían durante horas o días, no se extinguen”.

Para mejorar la eficacia en estas intervenciones, los bomberos están probando nuevos líquidos extintores capaces de apagar el fuego con mayor rapidez y evitar posibles reavivamientos. “Nos aseguran que no se degrada y que provoca una costra que recubre la batería y evita que se desprendan gases”, explican los participantes.
Este producto forma una capa protectora que aísla del calor y es aplicable no solo a baterías sino también en incendios de viviendas y forestales. César Sallén, CEO de Ecofire, lo demostró: “Como veis, el pino queda totalmente a salvo”.
Desde el Consorcio Provincial de Bomberos de Badajoz valoran su incorporación: Pedro Cancho, oficial del Consorcio, destacaba que “disponemos de productos con agentes extintores, pero este es novedoso, orgánico, no daña al medioambiente y queremos ver su utilidad”.
A la demostración han asistido profesionales de todos los parques de bomberos de Extremadura, en una jornada que busca mejorar la preparación ante un tipo de incendio cada vez más presente con la expansión del vehículo eléctrico.