20 Febrero 2026, 11:04
Actualizado 20 Febrero 2026, 11:04

Arranca un fin de semana puramente primaveral. Las temperaturas subirán por encima de los 20 grados y atrás podremos dejar, aunque sea por unos días, el chubasquero y el paraguas... Un sol que ayudará a cargarnos de vitalidad. El sol calienta, Rómulo y Remo toman el sol mientras se alimentan de la loba capitolina, que les mantuvo con vida tras ser abandonados en el río Tíber. Aquí, en Mérida, es el Guadiana el que tenemos de frente, crecido estos días de lluvia, pero con un fin de semana por delante en el que el sol va a brillar en sus aguas.

Eso lo agradecen los viandantes, que salen a sus tareas diarias pero con otro ánimo, sigue haciendo frío pero la luz y el calor que desprende el sol da más ganas de sonreír.

Frente al Guadiana, la Alcazaba árabe también agradece el sol. Construida en el siglo IX por el emir Abderramán II, es la fortificación musulmana más antigua conservada en la Península Ibérica. Ya acumula en sus piedras muchos días soleados, mientras su aljibe recoge el agua de las lluvias.

El emperador Constantino el Grande fue quien decretó, en el año 312 d.C., el dies Solis, día del Sol, el séptimo día de la semana y que se dedicara al descanso. La diosa Ceres, que preside el Teatro Romano, también va unida al calor del astro rey, tan necesario como el agua para que crezcan los cultivos. Y es que el encuentro de Ceres con su hija Proserpina es cuando la tierra vuelve a florecer, simbolizando la primavera. Aunque todavía queda un mes, ya se abren ventanas, como la de este sábado y domingo.

El caso es que disfrutamos más, salimos a la calle, paseamos y el tiempo se disfruta de otra forma. Con apertura, contento y buen talante.