La regularización de migrantes ha centrado buena parte de la sesión de control al Gobierno, tanto dentro como fuera del hemiciclo, en un pleno marcado por la ausencia del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, de viaje oficial en China, así como del vicepresidente Carlos Cuerpo.
Durante el debate, se han sucedido las alusiones y el cruce de reproches entre Gobierno y oposición. VOX ha vinculado la regularización con la inseguridad, mientras que el PP ha calificado la medida de “inhumana, injusta e insostenible”. Desde el Ejecutivo, en cambio, defienden que la norma supone ampliar derechos y reducir el miedo entre las personas migrantes.
Desde la tribuna, el diputado de VOX José María Figaredo ha asegurado que “la política de inmigración masiva provoca inseguridad y bajada de los salarios”. En la misma línea, la diputada del PP Sofía Acedo ha afirmado que “el 90 % de los inmigrantes con orden de expulsión se quedan y delinquen, y ustedes los premian con papeles y sin control”.
La ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, ha respondido rechazando esas afirmaciones y defendiendo el impacto social de la medida: “No hay más gente en el metro o en los hospitales; lo que hay es más gente con derechos, feliz, con esperanza y sin miedos”.

En los pasillos del Congreso, el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha sido especialmente crítico y ha señalado que “no tiene sentido que un inmigrante con antecedentes policiales pueda seguir conviviendo en nuestro país”. Desde el Ejecutivo le han reprochado que mantenga una posición condicionada por el discurso de VOX en esta materia, la ministra Saiz, ha respondido que “carecer de antecedentes penales ha sido y es un requisito imprescindible” para acceder a los procesos de regularización.
El pleno también ha estado marcado por la ausencia del presidente y de cuatro ministros, y por un duro enfrentamiento entre el ministro de Justicia, Félix Bolaños, y el PP a raíz de las críticas al juez Peinado. En el debate se han colado además las negociaciones entre PP y VOX en distintos gobiernos autonómicos, como el de Extremadura.
La portavoz popular Esther Muñoz ha acusado al Ejecutivo de haberse convertido en “un gobierno de corruptos y de incompetentes”, mientras que Bolaños ha replicado: “Se alegran de que pierda Orbán, pero negocian en las autonomías con los amigos de Orbán en España. ¿Cómo van esas negociaciones, van a pasar por el aro?”. Desde VOX, Pepa Rodríguez de Milán ha defendido que su formación quiere “llevar el sentido común a todas esas regiones para librarlas del yugo socialista”.
Además, el accidente ferroviario de Adamuz ha estado muy presente tanto dentro como fuera del Congreso. Casi tres meses después de la tragedia, la asociación de víctimas se ha manifestado en el exterior para reclamar respuestas, mientras que dentro del hemiciclo se han escuchado abucheos al ministro de Transportes y peticiones de dimisión por parte de PP y VOX.
Ante estas acusaciones, Óscar Puente ha pedido a la oposición que abandone la demagogia y espere a los resultados de la investigación.