Con la reciente constitución de la Asamblea de Extremadura arranca oficialmente la cuenta atrás para conocer quién será el próximo presidente o presidenta de la Junta. El Reglamento de la Cámara marca un calendario preciso que ahora se activa y que condicionará los próximos pasos de la vida política autonómica.
En primer lugar, se abre un plazo de cinco días para que los partidos formen sus grupos parlamentarios. Una vez concluyan ese trámite, comienza la fase clave: en un máximo de 15 días, el presidente de la Mesa de la Asamblea debe proponer un candidato o candidata a la Presidencia de la Junta de Extremadura, después de mantener una ronda de consultas con todas las fuerzas con representación.
La persona designada dispondrá de otros 15 días para presentar su programa de gobierno ante el pleno y someterse a la votación de investidura. A partir de ese momento, se activa el reloj definitivo: hay un plazo máximo de dos meses desde la primera votación para que algún candidato consiga los apoyos necesarios. Si no lo logra, la Asamblea queda disuelta automáticamente y se convocan nuevas elecciones.
La maquinaria institucional ya está en marcha y el calendario apremia. Extremadura entra así en un periodo decisivo para definir su futuro gobierno.