20 Abril 2026, 13:51
Actualizado 20 Abril 2026, 13:51

La ONCE ha planteado hoy en Don Benito un reto poco habitual a distintas autoridades: participar en un desayuno a ciegas. Se trata de una actividad diseñada para concienciar y sensibilizar sobre las dificultades a las que se enfrentan a diario las personas con discapacidad visual, fomentando la empatía y la integración a través de la experiencia directa.

Durante la jornada, los participantes han tenido que desenvolverse sin el uso de la vista, aprendiendo técnicas básicas de orientación para localizar los distintos elementos del desayuno. Guillermo Herrera, técnico de rehabilitación de la ONCE, ha sido el encargado de guiar a los asistentes durante la actividad.

Solemos explicar una serie de técnicas de rastreo en las que, bueno, ellos tienen que colocar la mano como una especie de posición de garra, por así decirlo, y la van arrastrando por la mesa despacito para localizar cada elemento”, ha explicado Herrera.

Además de las dificultades prácticas, el desayuno a ciegas también ha puesto de manifiesto el componente social y humano de la experiencia. Venancio Ortiz, presidente del Consejo Territorial de la ONCE, ha destacado el impacto que tiene la ausencia de visión en la interacción con los demás.

Lo primero que nos encontramos es que no sabemos quién hay en nuestra mesa, entonces, eso crea un efecto de integración”, ha señalado.

Con iniciativas como esta, la ONCE busca acercar la realidad de la discapacidad visual a la sociedad, promoviendo una mayor comprensión y compromiso por parte de las instituciones y del conjunto de la ciudadanía.