Agentes de la Policía Nacional han detenido a 30 personas pertenecientes a una organización criminal dedicada, presuntamente, a la adquisición de vehículos de alta gama mediante financiaciones obtenidas con documentación falsificada. Posteriormente, los turismos eran trasladados a distintos países europeos donde eran vendidos a un coste menor al de mercado.
1.000 euros por prestar su imagen y retirar los vehículos
La investigación se inició a comienzos del año 2025 a raíz de una denuncia interpuesta por una conocida financiera por irregularidades detectadas en la compra de un vehículo con un documento de identidad usurpado.
La organización estaba dirigida por una pareja asentada en la Comunidad de Madrid. El varón se encargaba de la parte operativa y de captar a personas vulnerables, muchas en situación de indigencia o con adicciones, a quienes ofrecían 1.000 euros por colaborar facilitando su fotografía y retirando los vehículos en los concesionarios.
En los documentos falsificados figuraba la imagen de estas personas, pero con datos personales robados a las víctimas. La mujer, considerada la principal responsable, dirigía la operativa y daba instrucciones sobre cómo actuar y qué decir si se detectaba la falsedad.
Tenían un laboratorio en su propio domicilio
Accedían a bases de datos desde las que obtenían documentos de identidad y otros datos personales. Con esta información elaboraban, en un laboratorio instalado en su casa, DNI falsificados de gran calidad, considerados entre los más sofisticados detectados hasta la fecha.
Modificaban el domicilio para que la correspondencia de las financieras llegara a direcciones controladas por la organización, evitando que las víctimas recibieran alertas.
Además, contaban con la capacidad de falsificar toda la documentación necesaria para formalizar las financiaciones, como nóminas o informes de vida laboral.
Reservaban habitaciones de hotel para cuidar la imagen
La red también disponía de colaboradores que proporcionaban vestuario adecuado a quienes debían retirar los vehículos, reservando incluso habitaciones de hotel para que pudieran asearse y vestirse con ropa elegante. Para asemejarse a la identidad falsa utilizaban pelucas, gafas o bigotes.
En la recogida, usaban teléfonos móviles adquiridos solo para ese fin, desde los que los cabecillas les facilitaban la identidad y datos personales que debían memorizar. Los líderes realizaban contravigilancia en las inmediaciones del concesionario.
Posteriormente, los vehículos eran trasladados a Francia, Alemania o Rumanía, donde se vendían por debajo del precio de mercado. Durante la operación se recuperaron 28 vehículos de alta gama valorados en 1.260.000 euros y se intervino abundante material: 33 teléfonos móviles, 4 ordenadores, joyas valoradas en 34.000 euros, 7.000 euros en efectivo y 32 documentos de identidad falsificados.
La investigación culminó con la detención de 30 personas, Madrid (23), Francia (1), Lleida (1), Albacete (3), Plasencia (1), Guadalajara (1) , que pasaron a disposición judicial como presuntos autores de organización criminal, falsificación documental, estafa, usurpación del estado civil y apropiación indebida, ingresando dos de ellos en prisión.