El recrudecimiento del conflicto en Oriente Medio ha impactado de lleno en las aerolíneas. En apenas treinta días, el precio del queroseno se ha duplicado, situando el barril cerca de la barrera de los 200 dólares. Esta escalada energética ha frenado en seco el crecimiento del sector y ha comenzado a moderar la demanda de billetes debido al encarecimiento de los precios.
Subidas de precios tras Semana Santa
El combustible representa actualmente el 30% de los costes operativos de las compañías. Adrián Anselmo, director de playayciudad.com, advierte que el incremento en los billetes no ha hecho más que empezar: "Las aerolíneas ya han aplicado una subida y es seguro que, tras la Semana Santa, veamos un nuevo ajuste al alza provocado por el coste de los carburantes".
Vuelos en riesgo y cancelaciones
La inestabilidad ya se traduce en medidas concretas. Volotea ha comenzado a cancelar el 0,5% de sus vuelos en España para proteger su estabilidad financiera. Sin embargo, la advertencia más alarmante llega desde Ryanair: la low-cost asegura que, de persistir la guerra, el suministro para uno de cada cuatro de sus vuelos podría peligrar de cara al mes de mayo.
La visión de las agencias: optimización y anticipación
Pese a los datos, desde las agencias de viajes aportan un matiz diferente. Anselmo sugiere que los movimientos actuales de las compañías responden más a una "optimización de rutas" que a cancelaciones estrictas por el precio del crudo.
Ante este escenario de incertidumbre y encarecimiento global del transporte, los expertos coinciden en un consejo clave para los usuarios: acelerar las reservas. El objetivo es garantizar los precios actuales y asegurar las vacaciones en destinos que mantengan la normalidad operativa antes de que el impacto del combustible se traslade por completo al consumidor final.
La guerra en Oriente Próximo provoca cancelaciones y frena las reservas de viajes en Extremadura