17 Febrero 2026, 20:38
Actualizado 17 Febrero 2026, 21:17

Comer bien se aprende desde la infancia, pero no siempre la publicidad acompaña ese objetivo. El Gobierno trabaja en una nueva regulación para restringir la publicidad de alimentos insanos dirigida a menores, con la intención de reducir la exposición de niños y adolescentes a mensajes que promocionan productos muy calóricos y de bajo valor nutritivo. La propuesta, adelantada como uno de los próximos pasos en materia de consumo, se hará pública en las próximas semanas.

Según datos del Gobierno, el 80% de los niños y niñas toman alimentos ultraprocesados. Para combatir esta cifra, el gobierno quiere poner fin a la publicidad que muestra alimentos insanos. El planteamiento pasa por poner coto a anuncios y campañas que incentiven la ingesta de productos no saludables en canales con alta audiencia infantil y juvenil, tanto en televisión como en redes sociales. "Nuestro siguiente paso va a ser regular la publicidad de alimentos insanos destinada a niños, niñas y adolescentes, con una nueva propuesta normativa que vamos a hacer pública en las próximas semanas", ha anunciado el ministro de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, Pablo Bustinduy. 

La iniciativa llega con un amplio apoyo ciudadano. Ocho de cada diez personas consideran necesario proteger a los menores frente a este tipo de publicidad, al entender que se trata de una población especialmente vulnerable ante los mensajes comerciales.

Desde el ámbito profesional de la nutrición se subraya que regular la publicidad infantil no limita la libertad, sino que protege a quienes aún no tienen desarrollada una capacidad crítica para interpretar el marketing. Los especialistas recuerdan que cada menor recibe decenas de impactos publicitarios al día relacionados con alimentos de baja calidad nutricional, una exposición que condiciona preferencias y elecciones.

La norma pretende alinearse con las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud y se enmarca en la estrategia de lucha contra la obesidad infantil. El objetivo: reducir la presión del marketing sobre los más jóvenes, promover entornos alimentarios más saludables y reforzar la educación nutricional desde edades tempranas.