Este es el primer fin de semana desde el inicio del Ramadán, que comenzó el pasado miércoles, un mes sagrado para el Islam en el que el consumo de carne, especialmente cordero, se dispara en los países musulmanes. Una parte importante de esa demanda se cubre desde Extremadura, que continúa liderando el censo ovino en España con tres millones de cabezas.
A nivel nacional, las exportaciones de cordero han caído de forma notable, pero la región ha logrado mantener su actividad. El sector del ovino encara esta campaña con cifras positivas: el grupo EA GROUP, que reúne a más de 1.600 ganaderos, prevé sacrificar entre 20.000 y 25.000 corderos destinados al mercado musulmán, 5.000 más que en 2025. El año pasado, la cooperativa exportó alrededor del 70% de su producción a terceros países.
Pese a ello, el sector ha notado la ausencia de uno de sus principales clientes: Marruecos, que no ha comprado cordero este año tras la suspensión en 2025 de la Fiesta del Cordero, una decisión que ha tenido impacto directo en las cifras totales de exportación.
Producción a la baja por la lengua azul y precios en máximos por la escasez
Las buenas perspectivas comerciales contrastan con la caída de la producción. La enfermedad de la lengua azul dejó una fuerte huella en la cabaña extremeña, especialmente en la comarca de La Serena, provocando reducciones de entre el 25% y el 30% al cierre de 2025.
El presidente de CORDEREX, Mario Mera, recuerda que el impacto ha sido severo: “Ha sido grave porque la producción en algunas explotaciones se ha venido al 50% y ahora hay que recuperar censos, pero no hay producto suficiente para hacerlo de manera gradual y a precios viables”.
A ello se suman las abundantes lluvias de los últimos días, que podrían afectar a las próximas campañas de producción.
Precios en máximos por la escasez
La menor disponibilidad de corderos ha tensionado el mercado y provocado una subida histórica de los precios, complicando la competitividad frente a países como Rumanía, donde los costes de producción son más bajos.
El presidente de COVICA y EA GROUP, Antonio Holguín, confirma esta situación: “El precio está muy alto por la escasez de cordero motivada por la lengua azul”.
Holguín añade que las previsiones del sector apuntan a una campaña estable: “La previsión es que para el Ramadán esté en torno a 20-25 mil corderos y durante 2026 se aproximará a los sacrificios y exportaciones del año pasado”.
Con menos oferta pero gran demanda, el sector extremeño del ovino encara el Ramadán priorizando mercados consolidados y manteniendo su apuesta exportadora, pese a la incertidumbre que generan los precios altos y la recuperación lenta de censos.