1 Marzo 2026, 11:18
Actualizado 1 Marzo 2026, 11:18

La contratación en el sector de la construcción registró en Extremadura un descenso del 7,8%, durante el último año, la mayor caída entre todas las comunidades autónomas. Según Randstad, la región pasó de 30.022 firmas en 2024 a 27.684 contratos en 2025, situándose como el territorio con la reducción más acusada en la incorporación de profesionales del sector.

A esta contracción se suma la falta de mano de obra disponible. El sector estima que faltan entre 9.000 y 10.000 trabajadores para atender la demanda actual. La crisis de 2008 dejó una huella profunda en la actividad y, según las organizaciones empresariales, todavía no se ha logrado recuperar el tejido laboral necesario.

El gerente de Pymecon, José Luis Iglesias, destaca la dificultad para atraer personal a pesar de la mejora de las condiciones laborales: “A pesar de las mejoras, que han dignificado muchísimo el trabajo, no hay manera de atraer trabajadores al sector. Es un problema importantísimo”.

En la misma línea, el secretario general de la Creex, Javier Peinado, señala el relevo generacional como uno de los principales desafíos: “El problema más importante es el relevo generacional. Cada vez tienen más edad y no existen jóvenes que se incorporen”.

Este déficit persiste a pesar del impulso a la Formación Profesional Dual, cuyo objetivo es dotar al sector de un personal más cualificado y adaptado a las necesidades de las empresas. Sin embargo, los responsables empresariales advierten que la construcción no resulta atractiva para los jóvenes, en parte por los estereotipos que aún persisten.

Peinado subraya la necesidad de prestigiar la profesión: “La época de los ‘garrulos albañiles’ ha pasado a la historia. Entre todos tenemos que poner en valor una actividad que merece tantísimo respeto”.

Las consecuencias ya se hacen notar en el ritmo de la actividad. Iglesias asegura que tanto la obra privada como la pública están experimentando ralentizaciones, un problema especialmente notable en la vivienda, donde los plazos pueden alargarse casi un año debido a la falta de personal.

Como posibles soluciones, el sector plantea facilitar la contratación de mano de obra extranjera y promover una mayor presencia de mujeres en un ámbito todavía muy masculinizado. Sólo con estas medidas, afirman, podría garantizarse el futuro de un sector clave para la economía regional.