Extremadura concentra 25,61 kilómetros de riesgo elevado o muy elevado en su red de 1.701 km de carreteras estatales, según el último informe EuroRAP 2022–2024, elaborado con la participación del RACE y el RACC. Los puntos más peligrosos se sitúan en las carreteras N‑5, N‑432, N‑630 y N‑430.
Los tramos catalogados con riesgo muy elevado (negro) se localizan en la provincia de Badajoz:
- N‑5 (km 330,975–338,550): 4 siniestros con 6 heridos graves.
- N‑432 (km 19,500–25): 3 siniestros, con 1 fallecido y 7 heridos graves.
Con riesgo elevado (rojo) destacan:
- N‑630 (km 461,900–468,500) en Cáceres: 2 accidentes, 1 muerto y 1 herido grave.
- N‑430 (km 104,200–110) en Badajoz: 2 accidentes, con 1 fallecido y 1 herido grave.
El informe subraya que Extremadura mantiene porcentajes reducidos de tramos peligrosos respecto al periodo anterior (2021–2023) y una evolución más estable que la media nacional.
La N‑432, eje estratégico y foco de atención
EuroRAP destaca especialmente la N‑432, vía clave entre Badajoz, Córdoba, Jaén y Granada, y fundamental en la conexión con Portugal. El informe recuerda los proyectos, actuales e históricos, para su transformación en la autovía A‑43 con el objetivo de mejorar la seguridad.
En este corredor se analizaron 361,1 km, identificándose 3 tramos de riesgo alto, que suman 23,2 km, todos catalogados como “tramos negros” por la gravedad de los accidentes. Entre 2022 y 2024 se registraron 12 siniestros, con 4 fallecidos y 15 heridos graves, lo que revela la existencia de puntos críticos muy localizados.
EuroRAP señala que, pese al bajo número de tramos peligrosos, la severidad de los accidentes exige intervenciones estructurales prioritarias para reducir la siniestralidad grave y mortal.