Extremadura se posiciona como la segunda comunidad autónoma con mayor proporción de accidentes graves en carretera durante la Semana Santa, alcanzando un 23,6% del total, una cifra que supera con creces la media nacional del 14,6%.

El peso de los siniestros graves, aquellos con víctimas mortales o heridos que requieren hospitalización, se sitúa casi un 11% por encima del promedio anual en España. Desde 2019 —año previo a la pandemia—, los desplazamientos de larga distancia en Semana Santa han aumentado un 12%, y las retenciones diarias se han incrementado un 30%, un escenario de alta movilidad en el que la accidentalidad también ha crecido.
Entre 2015 y 2024 se contabilizaron cerca de 24.000 accidentes de tráfico en estas fechas, con un balance de 460 fallecidos y más de 33.000 personas heridas. Estas conclusiones proceden del estudio “Los días más críticos. Accidentalidad vial en Semana Santa (2015-2024)”, elaborado por la Fundación Línea Directa junto con la Fundación para la Seguridad Vial (FESVIAL).
El análisis se complementa con una encuesta a 1.700 conductores de diferentes zonas del país para conocer sus hábitos y percepciones sobre la seguridad vial.
Una de las principales conclusiones es que la operación salida es el momento más delicado, especialmente el domingo previo a la Semana Santa, identificado como el día con mayor proporción de accidentes mortales. El informe también señala que uno de cada tres conductores considera esta época del año como la más peligrosa, y que sus mayores inquietudes se centran en el estado de las carreteras, las condiciones del vehículo y el mal tiempo.
La operación salida registra más accidentes que el retorno, con picos significativos el viernes (10,4%) y el sábado (10,5%) previos. No obstante, es el Domingo de Ramos el que concentra la mayor tasa de siniestros mortales, con un 4,9% de los accidentes con víctimas ocurridos ese día.