Caza de Codorniz.
Extremadura, junto a otras ocho comunidades autónomas, entre ellas Andalucía, Aragón, Madrid y Castilla y León, ha enviado una carta al Ministerio de Agricultura para expresar su preocupación y su rechazo a la postura del Gobierno central ante la normativa europea que plantea restringir de forma homogénea la caza de la codorniz común en toda España.
Las autonomías denuncian que el Ejecutivo ha dado su conformidad a los planteamientos de la Comisión Europea sin contar con las comunidades ni buscar una posición consensuada. "El Gobierno, en vez de defender a las comunidades o intentar una posición consensuada, dice a Europa que está de acuerdo con todos sus planteamientos sin escucharnos y vendiendo un falso consenso", lamentan. Recuerdan que las competencias en materia de caza corresponden a las autonomías, y advierten de que las medidas propuestas "no responden a ningún criterio científico claro".
Qué exige Europa
La directiva europea de conservación de aves plantea aplicar restricciones en toda España a través de:
- La fijación de cupos máximos de captura.
- La reducción de días hábiles para la práctica cinegética.
- La obligación de atender a las condiciones climatológicas.
- La realización de censos y monitoreos homogéneos de la especie en todo el territorio.
Las comunidades consideran que esta homogeneización ignora las particularidades de cada región, donde la presión cinegética, los hábitats y los modelos de gestión son distintos.
Respaldo del sector cinegético
La Federación Extremeña de Caza (Fedexcaza) respalda la posición de la Junta de Extremadura y defiende que la caza de la codorniz es “plenamente sostenible”. Su presidente, José María Gallardo, recuerda que así lo avala el proyecto de investigación COTURNIX, en el que participa el propio sector monitorizando poblaciones y capturas de manera controlada.
Esta investigación, explica Gallardo, muestra que "en los últimos seis años la codorniz se caza de una manera sostenible, equilibrada, porque el modelo de gestión cinegética que llevamos así lo permite, e incluso los datos de los propios ecologistas expuestos ante la Comisión Europea afirman que en en los últimos diez años existe una estabilidad absoluta de la codorniz".
Por ello, reclaman que las medidas que se adopten sean proporcionales y adaptadas a la realidad de cada territorio. "En algunas (comunidades) existe un cupo de 25 ejemplares, cuando nosotros lo tenemos de diez. No puede pedirse una reducción de capturas, cuando otras tienen ese margen, aquí se caza unos días y en otras todos los días", añade.
Un impacto directo en el mundo rural
Las autonomías y el sector advierten de que aplicar de manera automática las exigencias europeas tendría un grave perjuicio para el sector cinegético y para el mundo rural, donde la caza menor supone actividad económica, fijación de población y mantenimiento de ecosistemas.
Por ello, solicitan al Ministerio que reconsidere su posición y que traslade a Europa la necesidad de evitar restricciones homogéneas y desproporcionadas, apostando por un enfoque basado en criterios técnicos y la realidad de cada región.