La guerra en Oriente Próximo cumple hoy su cuarta jornada con una escalada que mantiene en vilo a la comunidad internacional. Estados Unidos, Israel e Irán intensifican sus movimientos militares y diplomáticos mientras miles de civiles sufren las consecuencias del conflicto.
Entre quienes siguen con inquietud la situación se encuentran los extremeños residentes en Emiratos Árabes Unidos, Qatar y otros países del entorno.
En Abu Dabi, esta misma mañana se respiraba tranquilidad. Así lo ha contado Javier Sánchez a Extremadura Noticias. Explica que lo más llamativo han sido las intercepciones aéreas de misiles iraníes dirigidos hacia bases estadounidenses en Emiratos. Las clases han sido suspendidas y los profesores imparten enseñanza online mientras se pide a la población que permanezca en casa y evite acercarse a las ventanas.
En Dubái, el ambiente es similar. Los extremeños allí reconocen que las primeras horas fueron impactantes, pero aseguran que ahora intentan hacer vida normal, ya que los restaurantes y espectáculos siguen abiertos, no hay incidentes directos en la ciudad, según ha explicado a esta casa Irene González Cruz.
La Embajada mantiene un contacto continuo con los españoles mediante llamadas y correos electrónicos. El aeropuerto permanece cerrado, pero no hay planes de repatriación. Las familias extremeñas confían en que la crisis se estabilice pronto.
Cancelación de vuelos y caos en el turismo internacional
El conflicto ya golpea con fuerza al sector turístico. Más de 3.400 vuelos han sido cancelados, y varios aeropuertos de referencia: Dubái, Doha, Abu Dabi y Tel Aviv, operan con restricciones muy severas o cierres parciales.
Las agencias de viajes en Extremadura y en el resto del país no dan abasto. La recomendación más repetida es clara: si el vuelo aún no está cancelado, no se puede actuar. Una vez cancelado, la aerolínea está obligada a reubicar al pasajero, cambiar la fecha o devolver el importe completo del billete.
En el caso de paquetes vacacionales, se devuelve todo lo contratado, incluidos alojamientos y excursiones. Lo que no procede es una indemnización, al tratarse de un conflicto armado.
Subida del precio de los carburantes
Las consecuencias también se notan ya en Extremadura. En una gasolinera de Mérida, los precios han subido nueve céntimos en apenas 24 horas, un impacto directo de la tensión en Oriente Próximo sobre el mercado energético.