María Guardiola y Abel Bautista
La candidata del Partido Popular a la Presidencia de la Junta de Extremadura, María Guardiola, defendió este martes en la Asamblea el acuerdo de gobierno alcanzado con Vox y pidió el respaldo de la Cámara para poner fin al bloqueo político y abrir una nueva etapa de estabilidad institucional en la región. Mañana se celebrará la votación de investidura en la que Guardiola será proclamada presidenta gracias a la mayoría parlamentaria que sustenta la coalición.
En su discurso durante el debate de investidura, Guardiola compareció “con el ánimo intacto y con las fuerzas renovadas” y apeló a la responsabilidad de los diputados para dar a Extremadura un gobierno “duradero, fiable y de mirada larga”. La candidata popular recalcó que la comunidad “no necesita más división, ni más ruido, ni más resignación”, sino certezas, acción política y una hoja de ruta clara.

Del bloqueo a la acción
Guardiola aseguró que Extremadura debe pasar “del bloqueo a la acción, de la duda a la tarea y de la incertidumbre a un proyecto reconocible”. En este sentido, presentó la investidura como un punto de inflexión para consolidar un nuevo ciclo político que permita a la región “crecer, exigir y competir”, sin complejos y con ambición.
La candidata del PP subrayó que la estabilidad es una condición imprescindible para que funcionen los servicios públicos, para que haya presupuestos y para que los autónomos y empresas puedan invertir y planificar el futuro. “La política debe dejar de girar alrededor de sí misma y volver a girar alrededor de la gente”, afirmó.
Un acuerdo legítimo y transparente
La candidata asumió “con naturalidad y serenidad” el pacto alcanzado con Vox, defendiendo que se trata de un acuerdo legítimo, fruto del diálogo entre formaciones distintas que han sabido, dijo, “poner por delante a Extremadura”. Recordó que el PP obtuvo más del 43% de los votos en las urnas y que la suma con Vox representa el respaldo de tres quintos de la Cámara.
Guardiola defendió también la transparencia del acuerdo, hecho público en su integridad, y rechazó las críticas de la oposición, a las que acusó de generar “ruido interesado”. “Lo que está firmado es lo que se va a cumplir”, aseguró, dejando claro que el futuro Ejecutivo actuará siempre dentro de la ley.
Defensa de Extremadura ante el Gobierno central
En el tramo final de su intervención, Guardiola situó la próxima legislatura en un contexto político nacional que calificó de deterioro institucional, y criticó duramente al Gobierno de España por, a su juicio, ignorar las reivindicaciones de Extremadura. Reclamó una financiación autonómica justa, infraestructuras pendientes y un trato equitativo para los extremeños.
La candidata popular rechazó que el acuerdo de gobierno suponga una anomalía democrática y pidió a la oposición que respete el resultado electoral. Aunque aseguró estar dispuesta a dialogar, acordar y rectificar cuando sea necesario, defendió la necesidad de un Ejecutivo firme para garantizar gobernabilidad.
“He vuelto a esta Cámara para acabar con el bloqueo y ofrecer un camino”, concluyó Guardiola, antes de pedir el voto para abrir “un tiempo nuevo” en Extremadura y garantizar un buen porvenir a la comunidad.
El Parlamento extremeño debate la investidura de María Guardiola