Los peritos de Agroseguros trabajan estos días a destajo para evaluar los daños provocados por los incendios de este verano en Extremadura. Entre los cultivos afectados, el fuego ha alcanzado parcelas de cerezos en el Valle del Jerte, un hecho inusual según los técnicos.
“Ha sido más incontrolable y se ha quemado bastante más. De hecho nunca nos habían dado parte de cerezos quemados y este año sí hay cerezos quemados”, explica el perito Feliciano Martín.
Pérdidas que tardan en recuperar
En una de las fincas revisadas, el agricultor Yerai González calcula que ha perdido alrededor de 80 árboles: “Lo que es toda la linde de la finca está afectada. El problema no es la pérdida de este año, son los seis años de tiempo que se tarda en volver a criar este cerezo”.
La labor de los peritos no se limita a contar árboles dañados. También valoran las variedades y la producción asegurada para calcular la indemnización correspondiente. “En esta parcela, por ejemplo, hay árboles asegurados a 100 kilos y árboles asegurados a 5. Tengo que examinar todo bien y ver cuánto hay de cada cosa”, apunta Martín.
Multitud de partes recibidos
En el caso concreto del incendio de Jarilla, Agroseguros ha recibido partes de un centenar de parcelas de cerezo afectadas, una cifra menor de la que se temía en un primer momento. “El resto de incendios han sido en zonas de pastos, entonces allí a nivel agronómico sabíamos que la incidencia iba a ser baja, pero sí que había miedo por lo que pudiera pasar aquí en el Valle del Jerte. Al final la incidencia ha sido pequeñita y no tenemos que lamentar muchas pérdidas a nivel agronómico”, señala Jacinta Patiño, directora territorial de Agroseguros en Extremadura.
En total, la aseguradora ha recibido casi 90 partes por fuego en toda la región, que corresponden a más de 2.500 hectáreas, apenas un 5% del territorio quemado este verano en Extremadura.