La Audiencia Provincial de Cáceres ratifica la condena de 3 años de cárcel a un ginecólogo por una imprudencia médica. Los hechos ocurrieron tras una cesárea en el Hospital Campo Arañuelo de Navalmoral.
La condena ratifica lo dictado por el Juzgado de lo Penal de Plasencia, que había sentenciado a este ginecólogo a tres años de prisión y cuatro de inhabilitación. El fallo considera probado que el ginecólogo cometió un delito de lesiones por imprudencia grave durante la atención que prestó a una paciente embarazada que ingresó con rotura prematura de membranas. Unos hechos sucedidos en 2016 en el Hospital Campo Arañuelo, en Navalmoral.
Tras la intervención se produjo una hemorragia interna que pasó inadvertida durante la operación. La paciente comenzó a presentar síntomas compatibles con un shock hemorrágico grave. El tribunal considera que el ginecólogo negó inicialmente la existencia de un sangrado activo y rechazó practicar otras pruebas recomendadas por otros facultativos. La mujer tuvo que ser reintervenida horas después por otros médicos del centro sanitario. La gravedad de la situación obligó a practicar una histerectomía subtotal.
El fallo confirma íntegramente la sentencia del juzgado placentino e impone además al médico el pago de las costas del recurso de apelación.