La desigualdad de las pensiones entre comunidades autónomas en España sigue creciendo. En los últimos cinco años, la diferencia entre la pensión media más alta, percibida por los jubilados vascos, y la más baja, la de los extremeños, se ha incrementado en 100 euros al mes o 1.330 euros al año, lo que supone un 20 % más.
A cierre de 2024, la pensión media en España se situó en 1.512 euros al mes. Por regiones, el País Vasco registró la pensión más elevada, con 1.841 euros al mes, mientras que en Extremadura la media fue de 1.279 euros, es decir, 562 euros menos al mes que en el País Vasco. Esta diferencia sitúa la brecha actual en un 44 %, una cifra que se ha ido ensanchando año tras año desde que existen registros.
Origen de las diferencias
Aunque el sistema de pensiones es estatal y regulado por normas comunes, las diferencias territoriales se explican principalmente por las condiciones laborales de los actuales jubilados. Los expertos señalan que los trabajadores extremeños han experimentado trayectorias más cortas, mayor temporalidad y salarios más bajos a lo largo de su vida laboral, frente a regiones con empleos más estables y remuneraciones superiores, como el País Vasco.
Pensiones por debajo del SMI
La desigualdad también se refleja en las pensiones más bajas. Mientras que el 58 % de los jubilados españoles percibe prestaciones por debajo del Salario Mínimo Interprofesional (SMI), en Extremadura el porcentaje sube al 73 %, lo que agrava las dificultades para llegar a fin de mes.