La tradición más emblemática de la Semana Santa villanovense ha vuelto a cumplirse este Domingo de Resurrección. La Carrerita, uno de los momentos más esperados del calendario local, ha congregado a unas 8.500 personas en la Plaza de España de Villanueva de la Serena, que desde primera hora de la mañana se llenó para presenciar la emotiva carrera que precede al Encuentro entre la Virgen de la Aurora y el Cristo Resucitado.
A las nueve y veinticinco de la mañana, entre cohetes, repiques de campana y un ambiente de expectación absoluta, la Virgen ha iniciado la tradicional carrera de unos 100 metros, que los portadores han completado en aproximadamente 15 segundos. Un momento vibrante, cargado de emoción y devoción, que ha arrancado aplausos, vítores y lágrimas entre los asistentes.
Muchos vecinos habían madrugado para conseguir un buen sitio desde donde disfrutar de uno de los actos religiosos más queridos de la ciudad. Para otros, el sonido de los cohetes ha sido el improvisado despertador tras la noche festiva. Pero todos han coincidido en un mismo punto: la magia del Encuentro entre Madre e Hijo, una estampa única que cada año vuelve a poner a Villanueva de la Serena en el centro de la emoción y la tradición.
La ciudad, una vez más, ha demostrado que la Carrerita no es solo un evento religioso, sino un símbolo de identidad que continúa uniendo a generaciones y llenando de vida su Plaza de España en uno de los días más especiales del año.