17 Marzo 2026, 13:12
Actualizado 17 Marzo 2026, 13:12

La escalada bélica en Irán está provocando un aumento generalizado de precios en carburantes, gas, transporte y materias primas, un impacto que ya se está dejando sentir en la construcción, especialmente en ladrillos y productos cerámicos, cuya fabricación depende de forma directa del gas. Según los profesionales del sector, el encarecimiento ronda ya el 20%, un sobrecoste que amenaza tanto a la obra privada como a la pública.

"Se calcula en torno al 20%, y que va a afectar al precio final de las obras de construcción”

José Luis Iglesias explica que “estos productos cerámicos necesitan del gas para su elaboración y son los primeros que han sufrido un incremento notable, que ya se calcula en torno al 20%, y que va a afectar al precio final de las obras de construcción”. La subida, advierte, se trasladará inevitablemente al coste de la vivienda, un problema que se suma a la ya complicada situación del mercado inmobiliario español, afectado por la inflación energética y la incertidumbre internacional.

El sector reclama que, al igual que ocurrió tras la invasión de Ucrania, se habiliten revisiones de precio en los contratos públicos. Iglesias insiste: “Habrá que pedir revisiones en las licitaciones para adaptar este nuevo sobrecoste a la realidad del mercado”.

El encarecimiento del petróleo también está repercutiendo en todos los productos debido al aumento del coste del transporte. A este factor se suma la inestabilidad en el Estrecho de Ormuz, clave para el comercio energético mundial y actualmente afectado por restricciones y desvíos obligados.

El presidente de la Cámara de Comercio de Badajoz, Mariano García, alerta de que “el hecho de no poder pasar por los distintos pasos y tener que rodear el continente africano supone un incremento enorme de coste y de tiempo”.

15 millones de euros exportados en 2025

Extremadura mantiene un volumen reducido de comercio directo con Oriente Próximo, unos 15 millones de euros exportados en 2025, principalmente aceite de oliva y zumos, pero el impacto de la crisis puede alterar flujos comerciales globales.

García señala que la situación, pese a los riesgos, también puede abrir nuevas vías: “Al cerrarse esos mercados se abren otros. También allí se ha cerrado la salida de mercancías, con lo cual otros clientes necesitarán productos que ahora mismo no pueden cubrir”.

En sentido contrario, la región importa unos 12 millones de euros en productos de fundición, siderurgia e industria química, también afectados por la tensión geopolítica. Mientras la incertidumbre persista, las patronales advierten de posibles retrasos, paralizaciones y obras desiertas, en una coyuntura que recuerda a la generada tras la guerra en Ucrania y que amenaza con agravar aún más la crisis de la vivienda en España.