Este domingo se celebra el Día Mundial de la Ciberseguridad. La conmemoración tiene su origen en el incidente ocurrido en 1988, el conocido Gusano de Morris. Aquel experimento universitario, diseñado para medir el tamaño de Internet, terminó paralizando miles de computadoras. Desde entonces, el mundo tomó conciencia de la vulnerabilidad frente a ataques y ciberdelitos.
Hoy, esa amenaza sigue creciendo. Según los últimos datos de 2024 del Instituto Nacional de Ciberseguridad, los incidentes han aumentado un 16,6% respecto a 2023. Javier Carmona, profesor de Ciberseguridad UEx, asegura que "el principal riesgo seguramente sea que no estamos formados para vivir en este mundo conectado. Los delitos que se comenten vienen a partir de situaciones muy sencillas... mandándonos un mensaje, pinchando en un enlace que no tendríamos que pinchar..."
Los delitos más comunes siguen siendo los fraudes. Según Javier Carmona, profesor de Ciberseguridad UEx, "podemos comprometer nuestra cuenta corriente, imágenes que enviemos o recibamos, información... y ahí estamos bastante expuestos, tanto la parte económica como nuestra vida personal".
Prudencia y ciberseguridad
Los jóvenes aseguran ser conscientes de los peligros, pero para cualquier posible delito, el Instituto Nacional de Ciberseguridad recuerda que está disponible el teléfono 017, donde expertos pueden orientar sobre cómo actuar.
La Inteligencia Artificial abre también nuevos riesgos: es capaz de recopilar datos personales, relacionarlos y utilizarlos para crear mensajes muy creíbles. Como consejo final: prudencia y cultura de ciberseguridad para minimizar los riesgos de este mundo hiperconectado.