Trashumancia.
La Junta de Extremadura ha puesto en marcha una nueva convocatoria de ayudas para apoyar la trashumancia a pie, una práctica ganadera tradicional que mantiene vivas las vías pecuarias de la región. Según el decreto publicado el pasado día 20 en el Diario Oficial de Extremadura (DOE), los ganaderos afincados en la comunidad podrán recibir hasta 5.000 euros por explotación.
Las ayudas están dirigidas a ganaderos y titulares de explotaciones inscritas en el Registro de Explotaciones Ganaderas de Extremadura, que deberán realizar un desplazamiento mínimo diario de 15 kilómetros durante la trashumancia. Cada beneficiario podrá percibir hasta 2.500 euros por trayecto, dependiendo del número de cabezas de ganado y de los días de desplazamiento.
La subvención contempla un pago de 4 euros al día por UGM (Unidad de Ganado Mayor), hasta un máximo de 125 cabezas en vacuno y equino, y 850 en ovino y caprino. La UGM es una medida estándar empleada para la concesión de ayudas, con equivalencias que varían según el tipo y la edad del animal, desde 0,15 UGM para cabras u ovejas adultas hasta 1 UGM para vacuno de más de dos años.
Mantener viva la trashumancia
Esta convocatoria cuenta con un presupuesto total de 40.000 euros, destinados a conservar una práctica que en Extremadura está reconocida como Bien de Interés Cultural (BIC) y que la Unesco declaró Patrimonio Inmaterial de la Humanidad. La región cuenta con más de 7.000 kilómetros de vías pecuarias, fruto de siglos de desplazamientos ganaderos en busca de mejores pastos.
Las ayudas a la trashumancia han mantenido en los últimos años un flujo estable de solicitudes: 15 en 2025, 21 en 2024, y 19 tanto en 2023 como en 2022, además de 16 en 2021 y 21 en los años 2020 y 2019.

Además de su valor cultural, la trashumancia desempeña un papel clave en la prevención de incendios forestales, ya que el desplazamiento de los rebaños contribuye a reducir la carga de combustible vegetal en los montes. También favorece el mantenimiento de la cabaña ganadera, la red de caminos asociada y la riqueza medioambiental del territorio.
El nuevo decreto sustituye al anterior para adaptarse a las directrices comunitarias derivadas de la modificación de la Política Agraria Común (PAC) en materia de inversiones no productivas en servicios básicos del medio natural, donde se enmarcan estas ayudas.
La financiación procede en un 75% de fondos Feader, un 21% de la Junta de Extremadura y un 4% del Estado.