El buen tiempo primaveral está siendo el mejor aliado del turismo esta Semana Santa en Extremadura, donde la ocupación roza prácticamente el cien por cien en muchos puntos de la región. Ciudades como Plasencia, Cáceres y Mérida, junto a entornos rurales, se han convertido en destinos preferentes para quienes han elegido estos días para una escapada.
Especialmente destacado es el caso del Valle del Jerte, donde los alojamientos están completamente llenos. Los últimos visitantes llegaron ayer y permanecerán hasta el domingo, disfrutando tanto del paisaje como de la oferta cultural de la zona.
“Vienen principalmente de Madrid, pero también de otras partes de España e incluso del extranjero”, explica desde el alojamiento 'Jardín de las Delizias' Leticia Romero, que destaca la diversidad del turismo que está recibiendo la comarca.
Muchos visitantes buscan el contacto con la naturaleza, pero también aprovechan para recorrer ciudades monumentales como Plasencia o perderse por enclaves únicos como el casco histórico de Cáceres, declarado Patrimonio de la Humanidad.