Los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea han pedido a la Comisión Europea una “respuesta coordinada” y “sin demora” con medidas “temporales y específicas” para contener el encarecimiento de los combustibles y abaratar la electricidad, en un esfuerzo por frenar el impacto del conflicto en Oriente Próximo en los precios de la energía.
En las conclusiones adoptadas por el Consejo Europeo celebrado en Bruselas, los líderes han subrayado que la escalada está teniendo un “impacto inmediato” en los precios energéticos para ciudadanos y empresas europeas, en un contexto marcado por las tensiones en la región y las amenazas sobre rutas estratégicas como el estrecho de Ormuz.
Los Veintisiete piden una “caja de herramientas” para actuar sobre el precio de la electricidad
Por ello, los Veintisiete han pedido a la Comisión que presente una “caja de herramientas” con medidas urgentes para actuar “en todos los componentes del precio de la electricidad”, con el objetivo de facilitar un abaratamiento a corto plazo, aunque teniendo en cuenta las distintas situaciones nacionales y sin comprometer las inversiones en energías renovables y bajas en carbono.
En este contexto, los líderes europeos han reabierto el debate sobre el papel del sistema de comercio de emisiones (ETS), al que señalan como uno de los factores que inciden en la factura energética, junto al coste de los combustibles o los impuestos.
Aunque el Consejo Europeo mantiene por ahora el calendario para su revisión —prevista para julio de este año—, la discusión ha revelado una creciente división entre los Estados miembro sobre si debe flexibilizarse el sistema ante la subida de los precios energéticos.
División en la UE: ajustes al ETS o defensa del sistema actual
Por un lado, países como Italia, Polonia o Alemania defienden introducir ajustes para aliviar el impacto en la industria y los consumidores, planteando incluso rebajas fiscales o ayudas a sectores intensivos en energía.
Frente a ello, otros como España, Portugal o los países nórdicos abogan por preservar el ETS como instrumento central de la política climática europea, ya que consideran que debilitarlo podría poner en riesgo la transición energética y aumentar la dependencia de los combustibles fósiles.
Pedro Sánchez ha insistido en que España defenderá “fortalecer las políticas energéticas verdes” porque, asegura, permiten responder al cambio climático y también “defender el bolsillo de los ciudadanos”. Ha advertido además de que algunos gobiernos están aprovechando la crisis para “poner en cuestión” las políticas climáticas.
La presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, ha defendido el papel del ETS como instrumento clave de la política climática europea, subrayando que ha incentivado la inversión en tecnologías limpias y reducido la dependencia de combustibles fósiles importados.
Ha adelantado que la próxima revisión del sistema “resolverá problemas importantes”, como la volatilidad del precio del carbono o el impacto sobre la industria. Entre los ajustes en los que trabaja Bruselas se incluyen la actualización de parámetros de referencia para asignaciones gratuitas y mecanismos para reducir la volatilidad de los precios del carbono.
La agenda ‘Una Europa, un mercado’: más integración y menos burocracia
En paralelo, el Consejo Europeo ha debatido sobre competitividad dentro de la nueva agenda “Una Europa, un mercado”, que busca reforzar el Mercado Único y eliminar barreras internas.
La hoja de ruta contempla hitos como:
- Una declaración electrónica común para empresas en junio.
- Avances en el reconocimiento mutuo de cualificaciones profesionales en otoño.
- Un informe sobre la competitividad del sector bancario en verano.
- El lanzamiento del “régimen 28” o ‘EU Inc’ antes de fin de año, para facilitar la actividad empresarial en toda la UE.
Los Veintisiete también apuestan por la digitalización, la reducción de cargas burocráticas y el refuerzo de la política industrial y de inversión, con iniciativas como un paquete de redes energéticas, el desarrollo del euro digital o una futura Ley de Aceleración Industrial.