Las intensas borrascas de los meses de enero y febrero han dejado huella en distintas infraestructuras hidráulicas de la región. Entre ellas, varias presas que ahora serán objeto de actuaciones de mantenimiento y mejora por parte de las confederaciones hidrográficas del Guadiana y del Tajo.
Prevenir por seguridad
Se trata de intervenciones de carácter preventivo, destinadas a reparar los daños ocasionados por los temporales y garantizar la seguridad de unas infraestructuras clave. Desde los organismos responsables insisten en que estas actuaciones no responden a problemas estructurales graves, sino a la necesidad de mantener en óptimas condiciones instalaciones que, en muchos casos, tienen décadas de antigüedad.
La Confederación Hidrográfica del Guadiana invertirá cerca de 14 millones de euros en la revisión y mantenimiento de 13 presas. Entre ellas figuran algunas de las más importantes de la región, como Embalse del Zújar, Embalse de La Serena, Embalse de García de Sola y Embalse de Cornalvo.
Además, se actuará en los canales de Montijo y Lobón, así como en la reparación del sistema automático de información hidrológica. Los trabajos también incluyen la recuperación de la capacidad hidráulica de los cauces, la estabilización de márgenes y la reparación de caminos y zonas arboladas dañadas.

Actuaciones también en el Tajo
Por su parte, la Confederación Hidrográfica del Tajo ha aprobado planes de emergencia para siete presas situadas en la provincia de Cáceres, concretamente en municipios como Portaje, Torrejoncillo, Zarza la Mayor, Navalmoral de la Mata, Villanueva de la Vera, Arroyo de la Luz y Casar de Cáceres.
Estos planes incluyen estudios detallados sobre la llamada llanura de inundación, es decir, el análisis de qué zonas podrían verse afectadas en caso de incidencia, teniendo en cuenta si existen núcleos de población, explotaciones ganaderas o espacios naturales de valor. También contemplan la definición de sistemas de aviso a la población, comunicaciones con otros organismos y la coordinación con Protección Civil.
Uno de los casos en desarrollo es el de la presa de Casar de Cáceres, donde aún se ultiman aspectos técnicos como los sistemas de comunicación o las características del centro de atención de emergencias.
Desde la Confederación del Tajo insisten en lanzar un mensaje de tranquilidad: la elaboración de estos planes no implica que las presas estén en mal estado, sino que responde a una estrategia preventiva. Para este proyecto, el organismo destinará unos 410.000 euros, con el objetivo de que los planes estén plenamente operativos en el plazo de un año.